MANUEL PULIDO

De mediana edad y con una risa contagiosa, Manolo Pulido es el conserje de la academia. Pocos saben que, antes de conseguir este puesto, trabajó durante años en oficios precarios y jornadas interminables, por lo que considera su empleo actual casi como un billete de lotería premiado.

Su mirada perspicaz y su humor sencillo, bastaría para convertirlo en una presencia familiar dentro de la academia, aunque en realidad pasa desapercibido entre instructores y aspirantes.

Para saber más de Manolo

De carácter noble y trabajador incansable, siempre está listo para ayudar cuando la situación lo requiere. No es un héroe, ni pretende serlo, pero en un entorno dominado por la competencia y el cálculo, su humanidad sencilla brilla más de lo que él mismo imagina.

SUSO MESTA

Con un pasado intenso como boxeador, Suso Mesta carga con más cicatrices fuera que dentro del ring, forjando a un hombre atrapado entre recuerdos y la sombra de Marian, todavía en su corazón.

Aun así, mantiene un vínculo profundo con su hija Mika, una relación que le otorga propósito y le devuelve fragmentos de sí mismo que creía perdidos. Entre momentos de lucidez y episodios de confusión, su frágil y conmovedora presencia transmite amor y sabiduría a pesar de sus limitaciones.

Para saber más de Suso.

Su historia es nuestra historia. Un viaje entre la memoria y el olvido, una muestra de lo que aún puede ofrecer. Suso permanece como un testimonio de resiliencia y humanidad que aún resplandece, convirtiéndolo en un pilar silencioso y entrañable de la saga.

OLIVIA FERNÁNDEZ

De porte elegante y mirada firme, despierta tanto admiración como recelo entre quienes la rodean. Atesora varias plazas en distintos ayuntamientos, lo que la convierte en una figura influyente, ambiciosa y con un dominio absoluto de su entorno, más fruto del orgullo que de la disciplina o la vocación.

No obstante, detrás de su seguridad late una herida que nunca terminó de cerrar: su ruptura con Gio. Pero la vulnerabilidad, para ella, es un lujo que no puede permitirse. Tal vez por eso muchos la confunden con alguien fría, cuando en realidad actúa impulsada por una pasión que rara vez muestra.

Para saber más de Olivia

Carismática, inteligente y despiadadamente práctica, no cree en las reglas, sino en los resultados. Su historia, entre la ambición y el amor, la convierte en una de las figuras más fascinantes y contradictorias de la saga.

EL PERVERTIDO

De unos 60 años, es profesor en la especialidad de física de fluidos y ocupa el cargo de decano en la universidad complutense de Madrid. Su reputación al aprovecharse de la vulnerabilidad de sus alumnas, especialmente durante la tutorización de tesis doctorales, le otorga su infame apodo.

Un entorno familiar disfuncional hizo que desarrollase tendencias manipuladoras, y una visión distorsionada de las relaciones humanas. A pesar de su comportamiento deplorable, se siente invulnerable gracias a su posición de poder logrando mantener una fachada de respetabilidad que le permite seguir con sus abusos sin consecuencias aparentes.

Para saber más del Pervertido (si es que ese es tu deseo)

A lo largo de los años, ha perfeccionado su naturaleza depredadora utilizando su apariencia de autoridad para intimidar y explotar a quienes estuviesen a su alrededor con una falta total de empatía y desprecio por los límites éticos y morales.

Es una figura aterradora que representa lo peor del patriarcado y la corrupción del poder.

ÁNGELA SIERRA

Desde su juventud, Ángela siempre mostró una empatía innata hacia los demás, inspirada por un profundo sentido solidario. Dedicada y compasiva, su generoso corazón la llevó a hacerse agente social donde trabaja incansablemente para ayudar a aquellos que lo necesitan. Como trabajadora de la junta de Andalucía, su labor consiste en acoger personas desamparadas que encuentra en la calle, brindándoles apoyo y orientación.

Para saber más de Ángela

Aunque siempre actúa con la mejor intención, en el contexto de la historia, Ángela desencadena una serie de acontecimientos cruciales para el desarrollo de la misma. Su presencia, aunque puntual, es un faro de esperanza en los momentos más oscuros de la vida de Mika Mesta, demostrando que incluso los errores pueden convertirse en oportunidades para el crecimiento y la conexión humana.