
Seco, irónico, aspecto de veterano prematuro, parece que ha nacido cansado pero luego siempre cumple. Su barba espesa que le da un aire de camionero sindicalista. Sus ojos pequeños y hundidos observaban el mundo con permanente expresión de sospecha, Y normalmente acierta.
Para saber más de Lecumberri
Habla poco para la cantidad de cosas que piensa, aunque cuando abre la boca es para soltar alguna cabronada. No parece alguien especialmente rápido ni brillante hasta que empieza a trabajar. Entonces cambia. Se vuelve metódico, práctico y sorprendentemente fino en los detalles. Daba la sensación de que nada le entusiasmaba demasiado, pero en realidad hay algo profundo y honesto en él. Una especie de lealtad silenciosa de perro que gruñe todo el día y aun así nunca abandona a su gente.