CAPITÁN ERNESTO PONCE

Un hombre tranquilo próximo a la cincuentena, irradia fuerza y su simple presencia, impone respeto, aunque igualmente es respetuoso con los demás. Siempre busca la verdad. Fiel cumplidor de sus obligaciones y comprometido, no sólo con la formación técnica de los aspirantes a bombero, sino también con su formación humana. Su gesto más común e inconsciente cuando duda o cuando no está conforme con algo, es alzar una ceja. Cuando está triste o melancólico, toma una taza de café.

PARA SABER MÁS DE PONCE

Ernesto no sabe nada sobre Big data ni de inteligencias artificiales. En ese sentido es completamente subjetivo. Confía en su propio instinto y en la libertad para poder elegir. En la lucha entre los nuevos métodos de trabajo frente a los tradicionales, él siempre se posicionará a favor de los segundos. Su problema es que percibe que todos los que le rodean pueden sentir pasiones por diferentes cosas. Por el fútbol, por la familia o por el trabajo. Pero Ernesto hasta ahora sólo ha sentido pasión por los bomberos.